Llanto a modo de protesta

Llanto a modo protesta

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A partir de los 6 meses, el sueño del bebé es mucho más constante y consolidado.  Por lo que cualquier cambio que queramos hacer y en el que trabajemos siempre va a conllevar llanto a modo de protesta.

 

Sé lo que se siente al oír llorar a tu bebé, las lágrimas son mi debilidad, no importa el motivo del llanto, precisamente por eso no comparto la idea de que un bebé tenga que llorar para dormir. No obstante, hay que ser realistas, y saber que puede que se derrame alguna lágrima, el llanto a modo de protesta, que lo llamo yo.

 

Una vez atendidas todas las necesidades del bebé, el llanto es a modo de protesta, y suele durar muy poco. Una vez que tu bebé se dé cuenta de que ya no le vas a poner a dormir como antes, las protestas terminaran y tu bebé se dormirá solo y feliz.

 

El llanto a la hora de dormir

 

Los bebés antes de poder vocalizar utilizan el llanto para expresar sus emociones y necesidades, es una forma de comunicarse. El llanto es un método de supervivencia para alertar a los padres de varias señales, como hambre, frío, calor, malestar, dolor, stress, necesidad de contacto físico, sueño e incluso a modo de protesta.

 

Cuando trabajamos en un plan de sueño enfocado al sueño autónomo de nuestros bebés, tenemos que claro que van a derramar alguna lagrima a modo de protesta pues les estamos cambiando sus hábitos de sueño.

 

Llanto a modo de protesta

 

Enseñar a dormir no significa dejarle llorar

 

El llanto es una respuesta natural y normal, es la forma en que los bebes y niños protestan y se comunican ante los cambios.

 

Los hábitos son difíciles de cambiar tanto para los adultos como para los niños. Los niños protestarán cuando se cambia su rutina y las protestas son diferentes según la edad que tengan.

 

La realidad es que muchos padres creen que si su hijo llora (incluso durante 5 minutos) es que están practicando “Método de dejar llorar”.

 

Hay una gran diferencia entre permitir que los bebés “griten” hasta que se duerman y ofrecerles confort y apoyarlos a través de sus lágrimas.

 

Acariciándolos en la espalda y consolándolos con una voz suave. No es lo mismo ponerlos en su cuna y cerrar la puerta que acompañarlos en todo el proceso de sueño.